jueves, 5 de marzo de 2009

THE LIVES OF JOHN LENNON (2)

Tras seguir con la lectura de este curioso libro, me quedo con tres detalles para compartir con vosotros. El primero, una insignificante metedura de pata de Goldman, que si no se tratase de los Beatles se quedaría en eso, en insignificante, pero al ser ellos, parece que todo se nota. El caso es que la famosa pregunta de "¿Qué sois, Rockers ó Mods?", que hiciese una periodista y que aparece en la película de A Hard Days Night, en aquel encuentro con la prensa, no se la hicieron a John, tal y como refleja Goldman en su libro, sino a Ringo, y fue éste último quien con su ingenio Liverpudliano contestó "Somos mockers". Así que ingenioso puede que fuese John Lennon, pero en este caso el mérito fue de Ringo.



La segunda pincelada se refiere a cómo John y Pete Shotton se conocieron. Pete, como muchos sabéis, fue el mejor amigo de John de adolescente y joven incluso, ya que siendo un afamado Beatle, Pete Shotton estaba alrededor de igual manera. El caso es que me pareció bonita la historia y quería contarla. Resulta que John tenía un apodo por el odiaba que le llamasen, y no era otro que "Winnie"; cierto era que su nombre era John Lennon, pero entre "John" y "Lennon" también se le incluyó "Winston", en honor a Winston Churchill, gran protagonista inglés en la Segunda Guerra Mundial. El caso es que Pete Shotton, en cierta ocasión, comenzó a llamarle así para picarle, y John le avisó que ya le cogería y le rompería la cara a puñetazos. Cuando por fin le cogió, Lennon no tardó en cumplir su palabra. Se enzarzaron en una pelea bien reñida en la que se repartieron golpes y puños, de la que Shotton pudo escapar corriendo como pudo. Sin embargo, lejos de amedrantarse, pero desde la distancia, empezó a gritarle de nuevo "¡Winnie! ¡Winnie! ¡Winnie!". En este momento, Shotton pudo ver como el rostro desencajado por el furor de John iba cambiando a media sonrisa. Se miraron fijamente en ese momento, y fueron amigos para siempre. Bonito, ¿no creéis?

La última historia que quería comentar tiene que ver con el novio que su madre Julia tuvo tras la marcha de Fred Lennon. Se llamaba John Dykins, y aunque la gente al parecer le tenía en buena estima, sobre todo John, con el que llegó a tener cierta complicidad (las primeras cervezas se las bebía con él), dejaba detalles según Goldman que transmiten cierto horror. Por ejemplo, cuando bebía se volvía muy agresivo y llegaba a golpear a Julia. En cierta ocasión se emborrachó y acabó echando de casa a Julia y a sus dos niñas, Jackie y Julia, quienes acabaron refugiándose en Mendips con Mimi. Lo peor a mi parecer de este retrato, que como repito y repitiré, se debe a Goldman y nunca sabremos si fue así o hasta qué punto fue así, es que compara a Dickins con John, y dice que la influencia que tuvo sobre él pudo ser mayor de lo que la gente piensa: "Virtually every one of Dickins's distinguishing traits, including the alcoholism, the wife beating, the closet homosexuality, and the spurts of compulsive partying, appeared subsequently in Lennon's behaviour" (Casi todos los rasgos distintivos de Dickins, incluyendo el alcoholismo, la violencia de género, la homosexualidad escondida, y los impulsos para irse de fiesta, aparecieron después como rasgos de Lennon).

Lo de la homesexualidad escondido viene porque gran parte de los amigos de Dickins eran gay, al parecer.

Así como demuestra esta segunda entrega, Goldman escribe un libro bastante sensacionalista, y si John Lennon se emborrachaba a veces, como buen inglés (y no es por sembrar estereotipos, pero creo que cualquier que ha ido allí ha podido comprobar como los pubs y la cerveza forman parte de la cultura noctura y no tan nocturna), él no dudará en llamarle alcóholico; y si alguna vez tuvo algún escarceo homosexual, que según psicólogos del tema no lo convierte en uno, él no dudará en llamarlo así; lo de irse de fiesta, en fin, no me parece tampoco razón como para colgarle un cartel a nadie; lo de que golpease a su mujer Cynthia y Yoko es preocupante, porque esto sí que ha aparecido en alguna otra publicación, igual no de manera tan radical, pero sí insinuada.

En fin, esto es lo que tienen los libros sobre personas... es un puzzle que no acaba nunca, y donde no sabes nunca si las piezas son las originales o no.

Hasta la próxima

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